Naufragio: La Armada Española



 Naufragio: La Armada Española


El siglo XVI fue un camino de rosas para España. El oro que llegaba de Sudamérica hizo del imperio español el más rico de la tierra y su territorio se extendía desde Iberia hasta México. Entonces, ¿cómo fue que la mejor flota del imperio terminó naufragando en la costa norte de Irlanda?

La Historia es el relato de nuestro orígenes. Nos cuenta cómo llegamos hasta aquí. Eventos como la Historia de Derry en 100 objetos, uno de los organizados en Derry-Londonderry como parte de su designación como Ciudad de la Cultura, es una rara ocasión para participar y debatir sobre nuestro pasado.

Derry's Tower MuseumPara muchos de nosotros, la historia marítima, con sus triunfos y tragedias, es la que más cautiva nuestra imaginación.

Más de 100 años después de su naufragio, la suerte del Titanic nos sigue fascinando. La tempestuosa historia detrás de Amazing Grace es el relato insuperable de un marinero rebelde, y el Dunbrody Famine Ship, el barco de la hambruna de Dunbrody en Wexford, sirve para que nunca olvidemos los capítulos más oscuros de la historia de Irlanda.

¿Crees que estos son todos nuestros relatos marinos? Pues no es así. En una alta torre de piedra en la ciudad amurallada, hay más.

La expansión del Imperio

Viajemos a la Europa de finales del siglo XVI. El Rey de España, el príncipe Felipe, domina un imperio que abarca Iberia, la mayor parte de Italia, México e incluso las Filipinas. Pero no es suficiente. Próxima parada: Inglaterra.
El catolicismo se ve amenazado en Inglaterra por el rey Enrique VIII, que ha confiscado tierras de la Iglesia, y Felipe decide enviar un ejército (20.000 soldados y más de 8.000 marineros) por mar para restaurar el orden religioso.
¿Su medio de transporte? Los 100 buques de la Grande y Felicísima Armada. O, como se la suele conocer, la Armada Española.

La tempestad

Acosada por el mal tiempo y un ejército británico fiero y resistente encabezado por el Almirante Drake, la Armada acaba dispersa y magullada. La flota de embarcaciones dirigida por el Duque de Medina Sidonia consigue escapar del enemigo británico y se retira rodeando la costa de Escocia para llegar, sin saberlo, a la costa oeste de Irlanda.
Según escribe Darren Anderson en Culture NI, "En ese momento, la Armada irrumpió en la historia de Irlanda de la forma más desastrosa".

Naufragio en la costa oeste

Fue una espesa niebla la que llevó al Duque de Medina Sidonia y a la Armada Española hasta la costa oeste de Irlanda. En los condados de Kerry, Clare, Sligo, Mayo y Donegal hubo naufragios de naves de la Armada. Fue en la bahía de Kinnagoe, en la hermosa península de Inishowen en el Condado de Donegal donde encontró su fin la Trinidad Valencera.

A section of the Armada exhibit in the Tower MuseumDentro de los muros de piedra del Tower Museum de Derry-Londonderry, se relata la historia. La sala está repleta de cañones que dispararon los marineros, del calzado que llevaban y de las monedas que recibieron por su trabajo. Sacados de las profundidades de la costa atlántica de Donegal y Derry, estos artefactos nos permiten una visión de lo que fue uno de los hitos marítimos más sangrientos y tristemente célebres del siglo XVI.

Como recalca Darren Anderson, el destino de la Armada Española, desde la isla Blasket de Kerry hasta el castillo de Dunluce en Antrim (el cañón y los lingotes del Girona se pueden ver en el Ulster Museum de Belfast), cambió el curso de la historia de Irlanda:

"Desde el punto de vista político, tuvo un efecto monumental. Inglaterra se mantuvo protestante y, por lo tanto, Irlanda siguió bajo dominio británico. Pronto caería también Escocia. Había nacido el mito de la invencibilidad del Imperio Británico, que no haría más que crecer con el tiempo".

Una Armada, un enorme pedazo de historia, un museo y una ciudad.

Enhorabuena, Derry-Londonderry.

La exposición La historia de Derry en 100 objetos, un evento en el marco de su año como Ciudad de la Cultura, se celebra en el Tower Museum desde el 1 de septiembre hasta el 31 de diciembre de 2013.

Comentarios