Los cuarteles que perdió Sevilla


Los cuarteles que perdió Sevilla
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Sevilla cuenta con una historia militar riquísima, tanto en cuarteles como en regimientos y unidades. En la actualidad, es casi representativa

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Fernando Carrasco, Sevilla 6 de febrero de 2011.
 
 
La presencia militar en Sevilla es algo que va unido a la ciudad y que ha servido para que se forjase como plaza militar indispensable y trascendental a lo largo de los pasados siglos. Tanto, que la geografía urbana está jalonada de edificios que se construyeron exprofeso para albergar regimientos y unidades que han sido míticos y entraron en la leyenda militar no sólo por sus hazañas en los campos de batalla, sino también por cómo se afianzaron y echaron raíces.

Tanto es así que, según refiere Mercedes Ortiz de Insagurbe y José Sánchez Sánchez en su ensayo histórico «Sevilla: Arquitectura y ciudad militar. El cuartel de la Carne, patrimonio recuperado», editado por Diputación Provincial de Sevilla en 2004, hasta el pasado siglo XX la ciudad contó con un total de 31 edificios destinados a cuarteles —entre los que hay que incluir al Ejército de Tierra, Ejército del Aire, Armada Española y Guardia Civil—.

Es decir, una presencia extensa en la capital de Andalucía y en la que hay que hacer referencia a asentamientos emblemáticos, caso entre otros del cuartel de la Puerta de la Carne, primero de Caballería y después de Intendencia, en la avenida de Menéndez y Pelayo, ahora sede de la Diputación Provincial; cuartel del Carmen, en calle Baños; cuartel de San Hermenegildo, calle Jesús del Gran Poder; cuartel de la Gavidia, en la misma calle; cuartel de los Terceros, en calle Sol, antigua Capitanía General, en la plaza de la Gavidia; Pirotecnia Militar, en Avión Cuatro Vientos; cuartel de Ingenieros, en avenida de la Borbolla; cuartel de Alfonso XIII Regimiento de Sagunto números 7 y 9, en la avenida de Jerez; cuartel de Daóiz y Velarde Artillería número 14, en la avenida de Jerez; cuartel de San Fernando en la carretera de Alcalá de Guadaíra; Capitanía General (Plaza de España); cuartel Queipo de Llano —hoy denominado Pineda—; Comandancia Militar de Marina en avenida de Moliní, y Capitanía del Puerto en la Torre del Oro.

Estos son algunos ejemplos de acuartelamientos que han existido en Sevilla —enumerar todos ocuparía todo el reportaje—, muchos de los cuales siguen en pie pero sin uso alguno, a los que habría que añadir otros proyectados en número de catorce aproximadamente y que no se llegaron a construir. Con esta lista, empero, el lector se puede hacer una idea de la potencia que las Fuerzas Armadas han tenido en Sevilla. Desgraciadamente, muchos de ellos, además de estar abandonados, corren casi todos la misma suerte: la expoliación por parte de los vándalos, como ocurre en el acuartelamiento Alfonso XIII de la Avenida de Jerez, por poner sólo un ejemplo.

Pero no sólo los cuarteles han sido parte fundamental de la fisonomía urbanística de la ciudad. Si escribimos de la industria militar, hay que hacerlo de la Real Fábrica de Artillería, cuya fundación data de 1565 y que tuvo su época de mayor esplendor en 1872, durante el reinado de Carlos III. Igualmente la Maestranza y Parque de Artillería, en el paseo de Colón, que data de los tiempos de Alfonso X el Sabio (1252), época en la que se fundaron las Reales Atarazanas, quedando definitivamente establecidas en 1763. Y otro ejemplo es la Pirotecnia, que data de 1827.

El problema de algunos de estos edificios es qué hacer con ellos, sobre todo aquellos que fueron entregados a organismos públicos. Muchos duermen en el olvido sin que las administraciones hayan hecho nada por construir o rehabilitar.



Regimientos y unidades
Pero si las más de tres decenas de cuarteles que tuvo Sevilla hasta el pasado siglo XX supusieron que esta presencia militar resultase algo extraordinario, a ellos hay que unir los nombres de regimientos y unidades que, asentados en la ciudad y algunos de ellos de riquísima historia, adquirieron fama nacional e internacional.

Fruto de la profunda remodelación del Ejército con motivo de la entrada en vigor del Plan Norte de reordenación de las unidades en el territorio nacional, a mediados de los años 90 del pasado siglo varios regimientos de los considerados históricos se marcharon, algo que supuso un punto de inflexión importante en cuanto a la presencia militar en Sevilla. En concreto escribimos de cuatros de ellos, tres para desaparecer del organigrama militar y otro, el de Infantería Soria 9, para quedar reducido a un batallón con sede en Canarias. Los otros tres son los de Artillería 14, Caballería Sagunto 7 y de Ingenieros 2. Regimientos emblemáticos que dieron nombre no sólo al Ejército, sino también a Sevilla. Y recientemente se marchaba de Sevilla la Fuerza Logística Terrestre, reduciendo el cuartel de Pineda a un edificio que alberga a unidades militares de servicio.

La reducción, en las dos últimas décadas, de cuarteles —su uso— y de regimientos y unidades, ha sido drástico y contundente. Sin embargo, esta plaza militar sigue al pie del cañón y, aún sin tanta importancia en cuanto a cantidad, parece que comienza a primar la calidad...

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